lunes, febrero 04, 2013

Wilfredo Hernán Dorador Astudillo


                                                                             
           Girasol                                                            

Después que me besaste
ya no tuve sufrimiento ni agonía.
Hace tantas noches alguien vino
y nos sacó del ciego encanto.
No era el silencio de la nada.
Sólo un sueño y esperarte como a papá
sofocado de tronaduras y cansancios.
De mi nada se llevaron,
ni mis chalitas domingueras,
ni mi overol tamaño de ser niño;
y el bolsillo del turrón: un ojal de aquellos tiempos.

“Yo era el girasol girando entre tus brazos”

De verdad, después que me besaste
ya no tuve sufrimiento…
…pero, estos ‘huesitos’ míos
expuestos a la intemperie
se escarchan con la noche, se calcinan con el sol;
son los restos de tu hijo ultrajados en la pampa,
exilio de algún dios.
Vinieron hace tiempo, los ladrones;
¡mamita mía!
a perturbar toda la sal  de mi dolor.

                                              (Cementerio niños. Oficina Chacabuco)



Email: wdorador@yahoo.com

MARCIA SEVILLA

NO ME ABANDONES... 



Como puedo decir que no me dejes
si nunca me has tenido.
Es tan tarde ya, que me asusta esta oscuridad
dejar que pasen los silencios ,y cobijarme
en tus besos que imagino.
Recorreré los campos floridos, donde soñé
amarte hasta perder los sentidos, cómo puedo decir
que no me abandones ,si de mis ojos
no conoces el brillo, si de mi boca imaginas los besos
que jamás has bebido.
No me dejes si en mi cama están tus huellas
como si hoy hubieses venido, a calmar esta furia
de sentirte mío.
Marcia Sevilla (chile)
Derechos reservados 





Tiare Cofre



MUJERES 

EL disfraz apocalíptico...de belleza marchita que seca su cerebro que oprime el alma,
acalla su corazón en un pacto casi heroico ,
ya frustrado por el placer ambulante,
Aquel que sacia un minuto de orgasmo y brota en el vacío....
aquella mujer,
aquella que pario y no temió el reproche,
esa que grita y danza en un manto social putrefacto , vomitorio, rasca....
A esa que llamaste puta pero después de beber de sus pechos de leche fatigada,
Si esa que no cierra sus ojos esperando al salvaje idóneo,
 hedonista que salve su alma y haga de su cuerpo un disfrute,
 pero que tarde o temprano abandona,
Mujeres de noche, mujeres de día, Esas que no descansa nunca


domingo, febrero 03, 2013

Rossana Arellano


Cíclica


¿Quién es más valeroso?

Una alimaña que lleva en su hocico
al moribundo pájaro cantor,
o el pájaro que descubre su alma
en jaula vacía de verdad y luz.

Fuera de mí, cíclica e hipócrita, Poesía,
he rajado mi pecho
para desprender la locura
del corazón que aún late y se desangra.

Huye de mí, letra maldita,
yugo eres en mi entraña y grito.

Oh! Camino sin ribera,
verso amarillento de corteza que mancha.

¿Qué has hecho de mí mísera palabra?

Conozco todos tus secretos,
respeté tus formas más profundas y clásicas,
sin embargo tú, siempre en guerra,
arrebataste toda mi fragancia.

Déjame caer al fondo de la fosa común,
permite que el silencio más austero
selle mi lengua y calle esta voz
rápame la sílaba y mútame la esencia.

Así, morir, morir sería un milagro,
donde cante la lluvia en mi espina dorsal
y el corazón reviente en el paisaje,
hasta nacerme letra nuevamente.

Rossana Arellano

¿Que has hecho de mí...

"De EL NIDO"


sábado, febrero 02, 2013

Armando Nahuelneri Muñoz


Un Mañana Azul.-

He escogido
de andariego,
por tus huellas efímeras
iniciar viaje
por esta hoja que musita,
me asigno este titulo
desatando un temporal
donde
desojas mis tedias costumbres.

Una noche mas y quedan menos
menos de las cuales sostenerme
así de hablar andando
trenzado mis labios
en tus fieros cabellos
rasgando mis deseos
durmiendo suspiros
y tu saliendo desnuda
repartiendo este fin de año
en ciertos planetas.

Quizás un buen día
si no es mucho pedir
siempre muy de mañana
en estos veinticuatro de lluvia
te lleves más de una vez
me lleves contigo y sin ti
hablando en voz alta
te lleves más de una vez
detrás de tu cuerpo feliz
desnudo, muy desnudo
a este poeta
a este seguidor de arcoíris
al exilio de tus te quiero,
me lleves a la víspera de siempre
cuantas veces al día quieras
a un mañana azul.-

Marysol Salval



Yo vengo del sur de Chile

Cuando lo digo
no me lo creen
porque descaradas se asoman
mis venas, y me las quedan mirando
bajo la piel transparente,
blanca, dicen que soy
arrimada de tan lejos, forastera
árida y pálida como la luna.

Pero yo atestiguo otros colores
que pigmentaron mi savia,
vengo desde la raíz de un roble,
broté como semilla nueva
que bebe agua de la vertiente
acunada por la hojas yertas de los ulmos
floreciendo alegre entre las piedras
creciendo húmeda, junto al verde musgo.

Hace tiempo que he nacido
pero no la vez que me parió mi madre,
nací después, en dorado terruño
donde el frío cala y el aire huele a humo,
la lluvia fiera copula con la tierra
y el amor que surge de ese lecho
fecunda  flores rojas en mis sienes.

Vengo de la montaña,
del río, de todas las aguas
de rezar las oraciones de los pinos
de aprender de la oratoria de los pájaros
y de beber la elocuencia de los astros
que festivos centellean azulosos
en el sombrero de gala que calza  la noche.

Desde allí he venido
no lo duden…

El nido de mis ojos tiene mirlos que se besan
en mi epidermis dormita toda la arboleda
y en mi cabello florece un manojo de retamas.

¿No sienten cómo expelo el aroma de los boldos?
¿No ven cómo brotan tiernas, las ramas de mi boca?


© - 

viernes, febrero 01, 2013

LUIS A. PALAVECINO TRONCOSO


QUÉ ES SER POETA


Una cítara tañendo en la cima azul del firmamento
Una cuerda de oro tejiendo arpegios en el alba
Una voz emergiendo desde la fuente de los ríos

Ser poeta es hablar todos los idiomas del verbo:
Las vocales rompiendo las oquedades del silencio
Y las consonantes orquestando el compás del Universo

Ser poeta es recoger todas las voces de la Tierra:
El rumor suave o tormentoso del viento
La sonoridad sutil o encrespada de las olas
El despertar del sol tras la nívea montaña
La respiración del monte y la quebrada
El lamento de la sombra del crepúsculo
La irrupción de las estrellas cuando florecen
Y el callado y lumínico mensaje de la luna

Ser poeta es saber  escuchar todos los sonidos de lo vivo:
El croar de las ranas en el oculto charco
El aullido del lobo en la estepa solitaria
El bramido del toro en el vaporoso potrero
El fifí de la perdiz arrancando del traicionero disparo
El zurear de las palomas picoteando en la plaza
El seseo de la serpiente contorneándose en la selva
El llanto del niño cabeceando el pezón de la madre
El golpe del martillo clavando las horas del salario
El ruido de las ollas en la prodigiosa cocina del estómago
El estallido dinamital en el túnel del sudor y del miedo
El movimiento circular de la urbe repleta de ambiciones
El chirriar de los trenes en los ríeles infinitos
Y la sonoridad del hombre abrazándose a la vida mortal

Ser poeta no es sólo cantarle al amor y al sexo que arde lujurioso
Sino hacer brotar la palabra desde lo más profundo y sencillo:
El críptico mensaje de los sueños y la misteriosa voz del inconsciente
Hasta encender el fósforo de un cigarro de rutina esperanza

No basta abrir los labios de las piernas y  oler su matrizal fuente
Sino expresar su esencia en versos que dan la vida
Es cantarle a todo lo que inspira a su guitarra de mil cuerdas:
Los pétalos del alba
Las alas caídas de la lluvia
El rugir de la tormenta
El ojo rojo, enroscado y tremebundo del huracán
La sonrisa angelical de un niño
Las arrugas experiencial de la vejez
Los dolores que se revuelcan entre las sábanas
La verde palidez del hambre paseándose desnuda por el indiferente mundo
El negro de la muerte con su crespón de luto en las calles
El carro bomba que estalla en el corazón de la intolerancia
La frustración que emerge soberbia y justa de una juventud sin rumbo

En fin todo esto y mucho más debe tocar la sutil sensibilidad del poeta
Y estamparlos con su pluma hecha de siglos y siglos de sudores
En poemas que hablen en ritmos melódicos y armoniosos
Y no sólo para deleitar el paladar de doctos y críticos de la lengua
Sino para embellecer el verbo que hace renacer la carne espiritual
De la existencia.


Mónica Flores Farías.





BÚSQUEDA


Construyendo escaleras a la luna
buscando sendas extraviadas
apostando a la esperanza
acercando el alba para ver el horizonte.

Insatisfecha
 
combatiendo la injusticia y la violencia…
 
donde las fronteras se pierden
... y los pasos se agotan 
en la profundidad del sueño… 

Saltando sobre el mundo
soportando el absurdo
más allá de lo objetivo y subjetivo
me canso
me agoto
me detengo… 

Descubro lo común y normal 
lo que manejamos y no siempre vemos
aterrizo 
atesoro
y vivo en paz todos los pasos que he de dar.










Marcela Oporto Ulloa


Tantas cosas


Él dijo que estaba solo y me mostraba su sonrisa
La soledad le acariciaba y le hacía compañía
Me dijo que no lloraba ni de pena ni de alegría
Sino para limpiar sus ojos de la lluvia que  caía

Siempre recordare sus últimos suspiros
La aflicción de su pecho y sus brazos caídos
Como vestía de noche al dejar el olvido
Siempre recordaré de él que fue lo más querido

Él me dijo tantas cosas que se quedan en mi mente
Me nombro tantos paisajes que imagino hasta verles
Me predijo de mariposas que volaban en el prado
Nos amamos tantas veces sin ni siquiera tocarnos

Y pronto tan repentino no lo vi más en el árbol
Lo busque por todas partes y ni huellas de sus zapatos
Quizás vuelva mañana pues está muy nublado
A él le gustaba el sol y taparlo con sus manos

Y llega el ayer y no ha vuelto a este camino
Y llega el dolor de no saber dónde se ha ido
Algo me dice que esto es cosa del destino
En mis dulces deseos ya no puedo redimirlo

Róbame la vida si eso prefieres con tu boca
Pero deja que la plata de la luna nos arrope
Puede que no vuelvas, puede que te espere
Tú dijiste tantas cosas en la soledad inminente