sábado, marzo 23, 2013

Macarena Núñez Fredes, Sergio Villegas


Fijarme y no
No quiero fijarme en los minutos
Que faltan
Ni en la ropa que sobra.
No quiero fijarme en la gente
Que observa
Que sonríe sorprendida.
Quiero fijarme en tu cuerpo
En el mío
Cuando se estrechan
Y tú cierras los ojos absorto 
(No sé en qué).
Y yo sonrío
Y me guardo los quejidos placenteros 
De tus manos jalando mi cabello.
Quiero fijarme en nuestra falta de inocencia
Cuando nuestros sexos excitados 
Se rozan con ropa.
Y nos cambia el mirar
Y guardamos silencio
O intercambiamos palabras libidinosas.
Quiero fijarme y no
En tu calor que sube por mis piernas
Cuando mi inconsciente teme que descubras un río entre ellas.

HÉCTOR CORDERO VITAGLIC


EL CENTINELA.

Hay algo de femenino en el centinela  que nos cuida de noche.
Algo de ángel, guerrero y asexuado. Que no se mide en su espalda.
Que no pesa en su lanza.
¿Será su ronda acinturada de pasos, tan medidos, tan exactos?
¿Su celo de muchachita enamorada bajo la forma inequívoca del macho?
No deja sombra sin resolver, militante, a la luz de la lámpara.
Y hasta se esfuerza en interpretar el barro de nuestros sueños.
Por más que ciñe una armadura pesada, unos recios mostachos,
¡es tan delicado con sus pies!
Tan alfombra es él, que no lo sentimos entrar desde el zaguán,
Y se queda descorporeizado en un transepto de la oscuridad,
Pero siempre velando por nosotros.
Y, luego, vuelve a salir a la noche. Se perpetua en la torre,
adelantándose- de qué otra manera podría ser- no sólo al canto del gallo,
 sino a la crucifixión del sol en el Gólgota del cielo.
Volviendo a la delicada, a la delicada filigrana de su papel de celador;
...levitando, levitando entre las sombras ya más claras, hasta desaparecer.



ANTOFAGASTA.

Taltal (1946) Ha publicado  cuatro libros de poesía – El jardín de las sombras- Cigarra-  La hoja retorcida – Fábula necesaria.
Tiene varios relatos y una novela inédita. Ha sido antologado  en revistas nacionales y extranjeras. Integra el grupo Altazor. 

viernes, marzo 22, 2013

Antonio Álvarez Bürger


TALCAHUANO
La vi feraz tierra
de cuerpos con las manos
extendidas
sujetando el océano
en tiempos irascibles.

En días fértiles de desvelo,
con peces que brincaban
bajo tejidos de mallas
y fantasmas de otros tiempos.

Entre grandiosos buques
en faenas vibrantes,
entre hombres que marchaban
y cobijos fraternos.

La vi tierra fecunda
que amamantaran las indias
en sus curtiembres
La vi tierra que remata
en puertos de madera pétrea
sobre la piedra.

Talcahuano, una canción
inacabable de trabajo vivo,
de pájaros indómitos
y cielos tronando,
tronando siempre.
    
                                     
                                             Talcahuano

 

Sergio Neira.


 
CHANTA LA MOTO.-


¡Chanta la moto terremoto!
Se te está pasando la mano
Mariano.
¿no creí que es mucho
Lo que le estai poniendo Lucho?
Bueno el cilantro pero no tanto.
Vino  a decir muy suelto de cuerpo:
Aquí todos los monos bailan.
No hay primera sin segunda.
Olvidando todas las súplicas
desató miles de réplicas.
Quedamos bailando con la fea.
                                                    A medio morir saltando.
A buen entendedor pocas palabras.
La resignación es una sola.
No hay mal que dure cien años
ni mortal que lo resista.
Ni  mal que por bien no venga
que el mismo mortal lo disfrute.
A la larga todo se arregla.
Después de  la tragedia viene la calma.
No interesa las veces que caes
importa las veces que te levantas.
Entonces levántate y camina
Le dijo Jesús a Lázaro.
Ándate despacito por las piedras
y ten cuidado con los escombros.
Cuando menos lo piensas salta la liebre.
No les quiero emborrachar la perdiz
pero al mal tiempo buena cara.
El sol sale para todos.
A la larga todo se arregla.
Si te he visto no me acuerdo.
Olvidemos lo pasado
sería lo mas cuerdo.
Con cuerdas de guitarra vamos afinando
el que nace chicharra muere cantando.
De lo toma’o y lo baila’o no me arrepiento.
dijo antes de morir el fina’o.
la sorda le respondió
empinándose bien el codo.
¡hasta verte Cristo mío!
Lo que no mata engorda.
¡Chiiiiii! Te crei  la muerte…..

Sergio Neira.                               Concepción. 




                                          DAMA
Eres, por si sola, un poema,
sin  temor sacas de tu cajita de cobre añil
secretos de la danza nortina
para  ofrendarlos a quien quiera.

Nos  llevas  al cielo, con  dureza tierna.
Pareces un ángel frágil  y pequeño
pero tu figura se agiganta,
y todo es silencio cuando bailas.

Honor, conocerte
asombra , tu rebeldía.
deleita, tenerte cerca.
gozo, aprender de la mejor.

Temo  nos abandones,
no  hay persona alguna
que pueda alcanzar tu estatura
o pretenda reemplazarle.

Si sólo tú eres del pueblo,
no te vayas, no nos dejes
que mi gente
quiere bailar con su Dama.

Maggy González




Mandato Divino
 
Se me antoja una vida hermosa entre películas antiguas y nuestros boleros, abrazaditos mirándonos, sabiéndonos, deseándonos .mientras cantamos “Triunfamos”
Le amo tanto que hasta Cortázar podría argumentar mi Amor por usted, ese que siempre escribo con mayúscula, porque es un Amor mayor, así como crecidito que se vuelve más bonito cada vez que nos sabemos.
Pienso en enlazar la luna para usted porque puedo hacerlo todo desde que lo amo, me he vuelto poderosa entre sus brazos y el tiempo se ha vuelto mi aliado,
Antes me apenaban sus ausencias y hoy las celebro porque entonces cada día crece este sentimiento que es fatuo dicen algunos, pues no creen que pueda ser cierto; sin embargo aquí está diestro, solícito, delicado como para regalarle el astro mencionado.
Y bueno…
La lógica dice que  a mis años no se puede estar construyendo sobre quimeras, que las estadísticas aseguran que mi vida se compone de demasiadas utopías, que el Amor se quedó casi en la época del Renacimiento y digo: Acaso no me es lícito mostrar cierta hidalguía cuando hablo de mis sentimientos? Sabrá doña Lógica que su postura no concuerda con el corazón? Que es la poesía la que la lleva en cuestión?
Pues bien…
Yo no comulgo con expectativas menores, usted se quedó aquí instaladito como si el hábitat fuera el propicio, pero no se preocupe que la casa es grande y como sé que será quien cuente la historia de mis canas, prepararé una estancia para recibirlo con su luna enlazada.
Ande, venga! Hagamos un coro junto a Los Panchos…


                                                                                                               Monna Read


jueves, marzo 21, 2013

JUAN PABLO SEQUEIDA‏

REFLEXION

Palabras… en la mitad de mi camino.

Mi vida sin lógica, 
con rumbos distintos, 
atardeceres profundos,
soledades fundadas, abiertas sonrisas, 
miradas lejanas.

Sueños perdidos,
mágicas melodías; sinceras y amadas.

Amores insondables, de pocos amigos, 
fiel a mi destino confío en mi historia, 
aquella que he escrito, fiel a mi destino... 
fiel a mi destino

marlene dornemann


Suspicacias

Inmisericorde me dejaste
y sola en la vera del camino
con el desgarro en el pecho
y mallando mis penas
entre mis trémulas manos
con mi cabeza inclinada y mi cordura
y mi honra en la planta de tu pie.

Los autos pasaban a altas velocidades
por la carretera para mi desconocida
mi dedo en alto, para ellos pasó desapercibido
como para ti mis sentimientos y forzada desnudez.
Hoy, ya no veo lo ocurrido con el mismo prisma
ni te espero con la ilusión novicia
ya que mi confianza se marchó hacia la otra vida.

¿Era necesario pasar por tu escuela
conocer la pedagogía de condensado dolor?
Se me condenó sin un juicio justo
se me imputaron cargos por delitos que jamás cometí
salvo el amarte sin medida
y jugar todas mis fichas a que tu eras un ganador.
Este aterido corazón  aún te ama…Es cierto.

¡Mas las suspicacias retoñan con el tiempo
y sobre ellas nada  perenne se puede construir!

miércoles, marzo 20, 2013

Yanet Maureira Llauca

Huellas


Entre rayos de sol, florecen los sueños de un patagón.
Con el frió ,se adormece una mano extendida
En ella las huellas y la invitación  para abrir el corazón
En  una lagrima, el fervor por la hermosa creación
 La historia es el esfuerzo y dolor, de un gran forjador
Quien ,con rudeza desafía el destino con pasos firmes  
Sigue el sendero, sembrando la fortaleza que le  mantiene
Con lucha dura para para cultivar sus sueños y en ellos
Brilla la magia del valor que se merece la tradición.
Bendición  de haber nacido en el espíritu de la naturaleza
Esa que que  te acaricia con el fuerte viento  dueño
de bosques ,montañas y ríos que entre sollozos  claman  libertad
solo un suspiro refleja la inmensidad de la naturaleza
un pensamiento ,la grandeza de su gente
un papel, el desahogo del amor infinito por la vida.

victor manuel ordeñez


Joyce Cifuentes Riffo


Amor entre poetas
 
Amando en inmensidad del verso
como lluvia cautivadora en sequía implacable llego el amor,
poeta de conquistadora sonrisa y ojos de infinito dulzor
con historia de vida que me atrapó.
Yo poetisa, en escapes de subir a mi nube
en sueños de inimaginable amar
grababa versos al amor que habría de llegar.
En atardecer de agosto, entre suave brisa y cantar de aves
llegó a cambiarlo todo,
en frases melodiosas a oído más exigente
nos fuimos cautivando hasta enamorarnos,
ya algunos años nos amarnos.
El amor en su infinita belleza... en cada día
como cuando nos conocimos,
se nos eriza la piel en silencio más profundo
con miradas nos hablamos en dulzura inmensa,
al amarnos los versos se escapan embriagados en miel
enamorándonos cada día más,
nos extrañamos en ausencias de trabajo
y frases mutuas nos dejan en lecho
amándonos fundidos en piel.
En cada llamada haces tus ausencias llevaderas
en repicar de frases... que me amas

Marisol Ibarra


Adolescencia

Me voy porque quiero ver el mundo
Más allá de la experiencia de los hombres
Mi piedra de tropiezo es la que vale
Mi caída, aunque enorme, pero mía.
Lejos, donde nadie diga
Qué de hacer y cuáles son las costumbres
Lejos ¡me he vuelto loco!
Pero terriblemente realista.
Porque lo real
Nace de la experiencia
Y sólo de ello se vive
Para contar lo propio.
Lejos, sin profesión
Más que la de ser hombre
Que a mucho esfuerzo
Ha logrado ser.
Pues existir es fácil
Sobrevivir y ser
Es lo que consigo
Con esta despedida.

Victor Alejandro Hernandez Aguilar‏




A MI GUITARRA.
Rumbo abierto el de los dos,
mi guitarra compañera,
andando siempre a mi vera
para que encuentre la voz.
Guitarra que tierna sos
como plumón en el nido,
si los acordes te pido
cuando me siento cantor,
es por saberte el dulzor
porque hay miel en tu sonido.
Cuando me fundo en tu abrazo
y abro en la voz la garganta
sonora tu caja canta
porque recorro tu brazo.
Los dos en un solo lazo
decimos en un mismo acento
y porque en el aire siento
tu madera, digo ya:
no se que boca tendrá
tan perfumado el aliento.
Árbol ayer donde el viento
guitarreaba en el ramaje
en ti revive el paisaje,
convertida en instrumento.
El prisionero me siento
de tu cordaje que enreja
y a la vez libre me deja
cuando bien por mal pagás
y la nota exacta dás
al tironearte la oreja.


Leslie E. O'Ryan Martínez


"Si estamos lejos..."
...dejaré que me hables si me extrañas, 
dejaré que me halles, si me necesitas.

Me encontrarás sonriendo en la aurora,
para que tus ojos me reciban.

Pero no te quedes en silencio,
no te guardes la angustia;
que Mi amor,

yo también te cobijaría"





María Rosa Rojas Casanova


Algo del Amor

Nací con las caderas más arriba de lo normal,
Herencia que se la debo a las indias que conformaron mi familia.
Lo sé, porque al igual que ellas,
Los hijos me salieron con tanta facilidad como los engendré.

Desde niña me tomé muy enserio el color de mi piel,
Salía al patio a pintar las nubes negras,
Y aunque mi padre me amaba por mi acento dulce y mis ojos dormidos,
Yo en realidad cultivaba a la bruja que tanto tiempo te atormentó.

Es por eso que la primera vez que te besé, te dejé tan negro,
Que no te pudiste quitar el color por más agua que te echaste encima
del cuerpo y de la conciencia.

¡Ay! Mi vida
Y tú que pensabas que yo era una especie de ada,
Y yo que no soy más que una mujer maldita por otras que han sido como yo,
Atormentadas históricamente por cuestionar el amor y el tradicionalismo.
Entonces, ya no me pidas lo que no hay en mí,
En mí hay tan poca luz,
Que si volviera a tocarte y mis manos acariciaran tu cuello
Y tu boca mordiera mi espalda…
Te dejaría negra esa piel de leche que se esconde debajo de tu camisa.









Antonio Lagos








Hekatombe

Esta tierra movediza reclama a gritos;
Individuos cataclísmicos en su seidad
Rezumando dicha oculta Humanidad
Desde por debajo de sus axilas
Entre por encima de sus pisadas
 Hacia los costados de sus siluetas.
Devenimos telurizados, terremoteados,
tsunamizados, tectonizados por Geo-Gaia 
Y así y todo seguimos Tiranizados por la TV,
Traumatizados por TNT, Tranquilizados por TKG.
Estas líneas no pretenden salvar ni superar lo asfixiante
Sólo son un grito muncheano al absurdo-insípido implícito
De un devenir sin lógica; tormento del fluir mayoritario,
Pero no de quienes atrevemos atisbar más allá del Horizonte
                          Encumbrados a inquietantes Atalayas que subsumen en lo Ctónico.


Gisella Carvajal Videla.


Heridas.


Golpes de amor, ¿se justifica?
En las noches te espero en mi cama
Para que nuestros cuerpos se apeguen
Y nazca la abundancia de un amor infinito,
Siempre es así, siempre te espero así.

Primero siento tu olor a agrias uvas,
Muy poco agradable olor,
Que acompañan esas noches,
Junto a tus ojos, que salen
Llamas de rabia, ira y rabia.

No puedo escapar a otro dormitorio,
Porque mi cuerpo es tuyo.
Te lo entregué, para que fuéramos uno
Y eso es lo que siento,
Cuando tus esperanzadoras
y grandes manos me tocan,
Con poca suavidad.

¿Son golpes, verdad?
Esas manchas que quedan en mi cuerpo
Representan tu amor. No me avergüenzo,
Pero te pido por última vez que me respetes,
Como aún lo hago yo.







Joaquin Ramirez Vega


A mi amigo Marcos Ávila.


Antes de tu último viaje
Dejaste impregnado en los pasillos
La voz de tus hijos
El interés por el arte
El respeto por los amigos
Y el secreto de que la vida es eterna
Cuando se es un buen paciente.


El JoaKo. Mejillones


          Las dos Torres


Cae Juan, cae,
¿No ves que aun se puede volar hacia el suelo?,
No te lo preguntes,
no pienses,
Aun tienes tiempo para disfrutarlo,
¿Puedes verlo?

El gris ya ocupa gran parte de tu rostro,
Pronto vendrá la sangre,
Los escombros.

Aquel septiembre, caían los angeles.

Marina Flores Rozas


Lluvia de otoño

Mojó la lluvia al otoño
y apaciguó al sol de marzo,
ansiosa la tierra seca
la sorbió de trago en trago.

Eran las primeras gotas,
lloviznar acompasado,
que en dueto con el frescor
diamantó al día largo.

Enlace de otoño y lluvia,
entre neblinas y vahos,
pigmentándose los iris
de un boceto algo nostálgico.

La lluvia siguió cayendo,
aquel tintinar metálico
lavaba la cara seca
de un día otoñal de marzo.

Marina Flores Rozas
Hualpén

Pablo Carvajal


AL CABALLO DE LA PRIMAVERA

Extensos potreros en bajos primaverales donde las florecillas silvestres, y el caballo, posan para el pintor viajero, que junto a su polola rondan y rondan por los alrededores del pueblo.

Silvestres naranjas flores de la maleza
Por doquier a la orilla de los caminos
Puntillismo de acuarela
Raíz de pincel
Ferrovía ilustrada

Caballo de la primavera
Perfecto modelo del  pintor

También los cajones en la oscura bodega, las pilas, llenas de cartas y poemas, alumbradas solo por el filtro de la claraboya o por el tajo en la madera del techo, hacen que pronto, el musgo y el frío, transformen todas las cabezas de los clavos en una corteza de diamante ocre. 


Rafael Henríquez Tobar


Fotocopias.

Decir “te quiero”, pensando en fotocopias,
en la inmensidad de las mentiras
que se escuchan con febrero.

Decir “te miento” y volver la cara
de vergüenza o indecisión,
buscas solamente una conquista,
una posesión en un sitio lejano,
y no es querer,
ni controlar los bellos actos
que realizan manos, ojos y palabras.

Llamas y no recuerdas,
cómo pudiste ser tan desgraciado.

No hay autocrítica en los que van de la mano,
se dicen “te quiero” repetidas veces,
y solamente es una copia.

martes, marzo 19, 2013

Carlos Peña y Lillo Herrera.


         
   SI LA VIERAS      
  (A mi hija Carla)

Si la vieras por las mañanas
perfumando las veredas
escuchando el doble susurro
que juguetea con el albor del verano

Su vientre sube, como pan recién horneado
Las mejillas se sonrojan
con el cosquilleo saltón
que asoma sin aviso en noche buena

Si la vieras embelesada esperando
en julio desovar el vientre,
que asoma pujante en busca
del aire que aliente el primer llanto

Si la vieras ansiosa de entregar sus pechos
rebosantes de vida,
al nuevo héroe que guiará la senda
llena de arrullos y cascabeles

Si la vieras,
como la veo yo
Me imagino aquella madrugada
de septiembre, cuando la viste tú.