martes, marzo 05, 2013

Vicente Arouet.


Audrey.                                                 

Ahora que te has marchado, Audrey
Ahora que te has perdido en esta noche
Que revienta más allá de mi ventana
Y bajo la lluvia
Ya no te logro imaginar.
Es el vació,  y el hueco en mi vocabulario
Es este amor profano a las fotografías azules
Lo que ahora me evoca tu nombre Audrey
Porque cuando acerco mi rostro al cristal
Buscando encontrar tu imagen a contra luz
Soy yo el que me veo reflejado al fondo de la noche
Llorando y agazapado.
Como un eterno niño que lucha contra el tiempo
Acunando la muerte centímetros más abajo del corazón
Porque entiende que la muerte siempre fue lo nuestro.
Pero esa muerte de la que te hablo Audrey,
Esa muerte encadenada a un pájaro triste
Esa muerte no descansa jamás,
Porque su voz es como un eco infinito que alberga un nombre
Y retumba en los oídos de quienes nos aferramos a la luz.

Ahora que te has marchado Audrey
Ahora que te has perdido en esta noche
La poesía me recuerda esta deuda pendiente
Y el poema se vuelve fuego enamorado
Lágrima en el polvo que cubrió tu nombre
Un tatuaje como mancha triste
O leche materna avinagrada.
Porque solo el poema Audrey logra exorcizar al recuerdo
Y el recuerdo será siempre para nosotros
Otra manifestación de la muerte
O simplemente de aquellos versos que no llegamos a escribir.

La noche vive afuera de mi ventana ya,
Y tú no estás ahí Audrey
Solo la lluvia, la lluvia, la lluvia
Cayendo
Y la noche estrellándose contra estos cristales violentos
Que solo logran arrancarme la mirada
Cuando te busco en ella y no te encuentro.

Marco Massoni-Oyarzún








TUVE UN SUEÑO

Que las armas c suicidaban
Que las religiones eran una sola
Y ayudaban al hombre a elevar su conciencia
Que la educación ya no resaltaba la competitividad
Sino la cooperación
Que las huellas en la arena no las borraba el mar
Que tanto mal y oscuridad
Eran reducidos a lo necesario
Que el cielo brillaba como un espejo
Que tú eres inmortal
Y sólo importa dar amor
Pero sólo era un sueño
Que puede ser real
Eso depende d ti.


Ascención Arriagada


                         
                          SEXAGENARIO

                                                                         

                                   Época de Libertad
                                   del quehacer cumplido.
                                   Van quedando atrás
                                   años de postergaciones
                                   años de privaciones.
                                   Viviendo al ritmo
                                               del trabajo
                                   Viviendo al servicio
                                               de la Familia.

                                   Hijos crecidos, ya formados,
                                   trabajo terminado, finalizado.
                                   Pensión miserable,
                                   cuan mal se valora
                                   al trabajador del pasado.

                                   Misión cumplida,
                                   cumpliste los 60 años,
                                   Renaces a la vida,
                                   un nuevo amanecer
                                   te espera, desafios y ilusiones.
           
                                   Hay Tiempo para lo pospuesto,
                                   para escribir, para soñar,
                                   para ser sin barreras          
                                   sin horarios ni jefes.

                                   Celebré a lo grande
                                   mi año nuevo a la vida.

                                   Vida del Ser y del Hacer
                                   en el alma inquieta.
                                   Vida del Ser y del Hacer
                                   vagando en búsqueda infinita
                                   la dorada quimera
                                   de los sueños postergados

                                   Ahora Puedo

                                               Ahora Quiero

                                                            Hacerlos Realidad


                                                                                       Valparaíso, Enero 2012

Jaqueline Troncoso Fierro



“MAR DE CHILE”

Manto azul aterciopelado
de colores infinitos al ponerse el sol;
todo se lo lleva en silencio
todo lo devuelve con encajes
bordados de blanco.

Amor de marinos
que se van una noche
no vuelven jamás,
las viudas miran el horizonte,
donde el sol se duerme
allá
en el crepúsculo
y desaparece como sombra
granate
en los confines del inmenso mar.

Refugios de poetas,
destino de amores milagrosos,
horizonte de la noche
con niebla campesina
donde la luna
reflejada en la espuma blanca
conoce mi inconclusa poesía.

sábado, marzo 02, 2013

María Quintina Vargas Santana



ODA A LA MADERA  (cómo lo expresaría un carpintero)


¡Madera! llegaste un día
de allá del bosque muerto,
esparciendo tu aroma,
conquistando mi alma.
Desde entonces, juntos
caminamos por la vida.

¡Madera! amante compañera
cada día te transformo
en mi banco carpintero
con el lápiz, con el metro,
el compás y geometría.
Te divido, te taladro, te cepillo
y tu vibras y me entregas en canción,
tu infinito renacer.
Yo te toco y te convierto
en mil objetos...
y revives en la cuna del infante
en la mesa en que comparte
la familia su alimento.
Eres mango de herramienta,
eres bote pesador,
eres casa, edificio, porvenir, economía,
eres fuerza e ilusión.
Eres vida para el hombre
en la Santa Cruz de Cristo,
y eres urna compañera
en la última morada.


María Quintina Vargas Santana
Osorno

Nicolle A. Tagle Bea


Disimulada-mente-
Observo la luna
En tu duna
Clara-mente-


Imagino con sol
Bañando en toronja
Tu piel desvergonzada,
En mi niña bien se descascara





Estoy media perdida
Descomprimida
Vagando por andenes
Insurrectos, inconcretos



Al revés me siento
Descompensación
Con el tiempo
Muerto, bebo
Mejor
Me duermo…                           


Psicopedagoga
Magister (c) Educación Emocional
Universidad Academia de Humanismo Cristiano    

Manuel Tapia Marín


EL FONDO DEL PATIO

En el fondo del patio
Hay una luz que nunca se apaga
Entre las plantas guitarras
Menta, ruda y vino tinto.

Veinticinco  miradas            
Un oráculo extinto
Una canción heredada
De los vientos que soplan su himno

Es el refugio de utópicos
Es el centro del corazón
 De la canción.

Es la historia no contada
Nacimientos y derrumbes
En las tardes plateadas
O en las noches donde el fuego abunde

Es una misma cascada
En donde la historia fluye
Es la primera tonada
Y el instante en donde todos suben
Hacia el lugar de los sueños
Un romance venidero, verdadero
Son estos versos de invierno
Los que me dan argumentos a momentos…

Cuento hasta cero, se fue
El dolor intenso del ser
En el tendedero se ve
Las fotos de ayer y las que vendrán también

Como un incendio va el
Ritmo del desierto con su pincel
Desde este patio sale
Ese dibujo con nuevos pies

Hacia el lugar de los sueños
Un romance venidero, verdadero
Son estos versos de invierno
Los que me dan argumentos a momentos…

Es el refugio de utópicos
Es el centro del corazón
De la canción.

Manuel Tapia Marín
Escuela literaria Azotacalles
Mejillones - Chile

Vanessa Cristina Díaz Marín


Lugar: Pub San Pedro Antofagasta

El Renacer de la Mariposa

Cimientos endulzados de alegría,
surgen desde que llegaste tú.
Soy feliz,
porque me salen cuajarones de amor por los labios.
Porque grito en los fragmentos de tu cuerpo
y suelo cantar de vez en cuando en tu pelvis,
en tu ombligo,
¡en tu pecho!
Nada callará este gozo,
mientras mi alma se humedece como pan en vino.
Me brotan luces multicolores por los ojos,
por esta alegría deslenguada ante los abatidos.
Qué bendición la mía de tener esta dicha tan efímera
y qué miedo del futuro que me hará llorar.
¿Pero qué importa el mañana si me siento colmada en devociones?,
pues mañana es muy pronto para recordar
esta felicidad que me rebalsa de endorfinas.
Que intente silenciarme la tristeza con su manto negro,
que yo la abrigo con mi pañuelo tornasol
y la amamanto de regocijos
para que sonría…
y se convierta en mariposa.
En la única mariposa que he visto volar.



Mariela Isabel Ríos Ruiz-Tagle


Canción a Pablo
 
A Pablo Neruda


Te veo caminar en la distancia lluviosa
mientras las catacumbas con espejos te denuncian
y las voces de los muertos te acompañan
en los cielos rasguñados por la noche impía


En nuestro cementerio tu faro resplandece
y se inserta tremebundo entre los caracoles

La herida se abre y deshoja diariamente
cicatrizando los espacios desnudos del alma

Las ventanas del mar se enterraron en la boca
disolviendo las sales oscuras del tiempo
y surgen de tus balcones carruseles intempestivos
con sus dormidos caballos sobre el agua

Un vagabundo cabalga vestido de sepulturero
persiguiendo las sombras disfrazadas de lunas

Las pesadillas de llorosas Guillerminas te sueñan
y tú recoges piadoso las rosas entre las olas
regalando pañuelos como ramilletes soleados
que vuelan para anclarse en el astro más lejano

Te imagino extraviado entre autopistas de cartón
convirtiendo el silencio en tatuajes de espuma

Tu voz de medialuna, tú, yo, nosotros, anclados
en la ribera del limbo como volantín del cosmos
mientras se despeje el horizonte y abrazados
aguardando el mascarón infinito de la esperanza
en los tijerales del absoluto desfalleciente


 Mariela Isabel Ríos Ruiz-Tagle
Escritora
www.marielariosruiztagle.blogspot.com






viernes, marzo 01, 2013

Victor Hugo Gajardo


VALLE DEL PARAÍSO



El viento calcina los sentimientos
y los resbalosos aullidos se carcomen el mar.
Las pupilas pierden cronología entre los cerros
que empapan sus mejillas con lágrimas melancólicas
para espantar los recuerdos nostálgicos,
que sustraen la calidez inconstante
de sus laberintas callejuelas,
que inflaman la soledad de tus poetas,
que refugian entre sus palabras.
Los sabores del néctar acosado en las cimas de tus escalinatas.
Mientras que en sus ventanales sus prendas
revolotean entre la brisa alegre de la aurora.
Como si una brújula que guía
la antigua senda del viento
que sopla hacia el ritual infinito
conque envuelven el porvenir.
Al parecer, los niños nacen desde los miradores,
que duermen con la ilusión de zarpar hacia el infinito
para volver a cautivar el amor de antaño.
Pero la sangre oprime
dejando que la rebeldía del tiempo
vuelva a subir las escalinatas del cielo
para reencontrarse
con la tierna brisa de la aurora.

Dora Ernestina Miranda Peña




       ESPERO.
 Espero que en el parpadeo
de algún ocaso…
 Tu mirada, me arrulle
y me acaricie,
entre esencia salobre de mar
entre pinos con aromas de
          sueños.
  Sentirme atrapada en tus ojos
  como ola en el  oleaje,
 que sigue feliz su juguetear.
  Ser horizonte de tus ilusiones
  en el crepúsculo de tu vivir.
  Estar en tu mirada  al amanecer,
   complaciente en una gota de rocío
    en el jardín de tu ensoñación.

JUAN MEZA SEPULVEDA



   VALPARAISO, TOMO II.

. CHILE.

En las jarcias de tu vida
el viento escribe canciones;
y el pescador pide a Dios:
¿ Feliz pesca!( en oraciones).

Desde las cimas tu arreas,
“Burreros”, lucha y sudor,
otros que buscan su sino,
al “Motero” y, su pregòn.

Y, con brìos enervantes,
henchidos de Primaveras…
los candores de chuquillos:
por volantìn que se  eleva.

Por tus cauces y quebradas,
y, labios de las acequias;
el afàn y la esperanza:
de los piadosos que rezan.

Estoy izando congojas 
en brumas de maitinadas ;
alma y voz corean “Pancho”
mi tierra y sangre adoptada.

Y mi àspera sonrisa,
trepa cum,bres, cimas, lomas:
se tropieza con un àngel,
y el cubil de una paloma.

Calles hùmedas de sombras
alcoles en hiladillos…
VALPARAISO, tu noche,
brinda “ letra “ a mi estribillo.

Como el aura besa al mar
(con amor y sentimientos),
,mi  voz abraza tu nombre…
porque  te amo, ¡Oh, mi Puerto!

Alfred Asís






Busca en el silencio
el ruido de tu alma
Busca en el alma
la presencia de tu espíritu
Te darás cuenta
de que muchas cosas te rodean
otras te hablan desde las sombras
las cuales nunca escuchabas
ni sabías que existían...
Estrellas no hay solo en el cielo
también las hay en el mar
en las sombras y en tu hogar.

 
Abrazos