miércoles, enero 16, 2013

Nelson Carrizo M


La Roca y Yo                                                            
Soy de la  roca la muerte…
Y ella es mi muerte diaria…
Soy de ella, su día,
ella es mi noche perpetua,
entre parpadeos amarillos
y ráfagas de oscuridad
horadada por mis sentidos,
le vendí mi alma,
por un buen pasar…
Ella me dio la vida
por salir a recorrer el mundo.
Y aquí estamos al final del camino,
yo sin ella y ella sin mi…
Luz y oscuridad…
Principio y fin.
   Poeta minero     http://poetaminero.blogspot.com/

Ana María Göede R.,


DE  AQUEL TIEMPO

Ni una gota de esperanza quedó ese día
nada sostuvo al cielo, despedazado
que desdichado se rindió en tormentas
desesperado

No fue fácil caminar entre gentíos
que daban una ojeada a mi destino
y como un soldado herido indulté
a este llanto mío

Despojada del brillo de tus ojos
el caminar se me hizo tan espeso
envuelta en vientos caminé senderos
Desconocidos

Alejandro Latorre Quintanilla.


HERMANO MIO

Cuando pienso en ti, tan lejos de mi mundo
Y recuerdo lo que el patio de la casa
Dibujaba en nuestras bocas
Y los mágicos atardeceres enredados en el viento
Me duelen los recuerdos en el alma
Cuando busco el momento
Que nuestros astrales se cortaron
No logro entender que mató mi corazón en tus ideas
No sé que vientos inmortales
Se llevaron tus mareas y tus barcas
Tu presencia de gigante, tus palabras colosales
Yo era un mendigo de sombras en tus caminos
Y tu nombre era una insignia orgullosa en mi pecho henchido
Tu voz sonaba como un eco de luz en mi conciencia
Y tu mirada despertaba mis sueños de poeta
Hermano cuando pienso en ti
No entiendo que mato mi corazón en tus ideas
Y no sé que vientos inmortales se llevaron tus mareas y tus barcas
No sé que tierras te cobijan, ni donde florecen tus palabras
La muralla de tu lejanía ha cerrado sus puertas
Y sé, que mi viaje errante no me llevará a tus ventanas
Ni mi sed a tus manantiales
Y cuando la sombra de la muerte nos separe definitivamente
Veré caer desde las alturas una lagrima gigante
Que en tu rostro gritará mi nombre
Y será como todo lo acontecido en nuestras vidas, demasiado tarde.

Iván Santana


El Sol y La Flor


Cuando sólo me encuentro...
... pienso tantas cosas...

Pienso por ejemplo... en la levedad del ser...
... en su paso tan fugáz.

Pienso... por qué tuvieron que ser así las cosas...
Por qué una vida tan dura... llena de peligros...
... hiriendo y siendo herido..

A veces... lo veo como una sombra...
Vagando en todas direcciones... sin encontrar la satisfacción que el alma necesita...

Y ríe, canta... llora...
... y su vida es de continua preocupación.

... y el sol pasa desapercibido...
... y pasamos de largo ante la flor.

Pobres de nosotros...
Criaturas... con necesidad de paz...

Que muchas veces comemos nuestro pan en amargura...
... que la tristeza nos roba el sabor de las cosas...

Con todo... 
... mostramos una sonrisa...

... pienso tantas cosas...

Pero... puedes creerlo?...
Puedo pensar también cosas alegres...

... cuando el sol no pasa desapercibido...
... cuando me detengo ante la flor.

***



martes, enero 15, 2013

Hildegard Rasch

                 Oasis de los sueños.

             Tantas noches dormidas,
              ¿ y nada que soñar?
              Los sueños, vida paralela,
              Deja que ahí todo suceda.

              Que de pronto se desdoblen
              Las nubes pasajeras
              Como pétalos de flores.

              Que el arco Iris se desprenda,
              Se derritan sus colores,
              Se repartan, y se funden
              Con la piedra descolorida.

              Nunca es tan alto el cielo
              Para no alcanzarlo
              Con la punta de los dedos,
              Y palparlo con las manos.

              Si quiero convierto la lluvia
              En collares de zafiros,
              Haré que las neblinas
              Sean velos de batista.

              ¿Cómo no podré atrapar
               Un rayo de sol alguna tarde,
               En volverlo en un paño de seda?

               Que no se acaben los sueños,
               Los tuyos, los míos,…
               Uno solo.

Ada Perez


En la esquina de mi misma.

He dejado de ser, cuando aún no lo soy
He perdido el amor, cuando aún no lo encuentro
He mudado mi espacio, cuando aún no lo invento

sábado, enero 12, 2013

Isel Bolaño



A OSCAR CASTRO ZÙÑIGA

En mi pegaso de plata
atravesé el espejo de agua
iba buscando las letras
que sembraste en Rancagua.

Trovador de sueños dorados
de barcos en juncos varados,
buscador del silencio en la calle
poeta, soñador, emancipado.

Amigo de las bellas letras
que sumisas te obedecen,
atrapadas en tu pluma
mientras se leen, más crecen.

Los hombres nocturnos esperan
con la oración del no olvido,
mientras la flauta y el viento
te amenizan el camino.

Tu tierra,
mi tierra, con olor a vendimias
te acogió y espera
el galardón a tus letras eximias.

Benito Miranda


                            ERES
                     
 Eres como la primavera
tierna y romántica.
Eres como las flores
bella y delicada.

Eres como la brisa
suave y transparente.
Eres el aire que acaricia
y el huracán que me estremece.

Así como eres
llegaste a mi jardín,
mariposa danzante
arco iris viviente,

Así como eres
llegaste a mi vida
paloma mensajera del amor.
Te estreche en mis brazos,
sentí el latir de tu corazón
Y tu suave voz diciendo te amo.

Diciendo te amo,
me diste todo lo que quise:
Tus besos, tus caricias,
 tus noches y tus días.

Yo, vibrando de pasión,         
te di lo mejor de mi vida:
Mis sueños, mis ilusiones
mis fuerzas y mis energías.

Así, enloquecido de amor
 en el crisol de tus labios,
se fundió tu cuerpo y el mío
y fuimos unos y fuimos dos.

Así como eres, seguiremos siendo uno
así como eres, seguiremos  siendo dos.
Uno y dos, para siempre,
 para siempre, mi gran amor.

viernes, enero 11, 2013

Gilberto Palacios


PALABRAS AL CIELO
©Gilberto Palacios.




Quien estira palabras al cielo
y las introduce en el bolsillo
de la mente se llama Poeta.

Quien rasgue
la vestidura de las palabra
para desatar su vientre anudado
escribirá poemas en el seno del cielo.

Abelardo Venegas Muñoz


ETÉREA

te persibo, risueña
y lúdica,
sonriendo
 entre el vaivén
burbujeante,
del agua
en el estero.

Y te diviso,
cabellera
al viento,
danzando
enamorada
 por los
senderos
 de tu pueblo.

Y tu voz,
 me llega
melodiosa
y plañidera,
brincando
por entre
lúcumas
 y ciruelos.

Y el gorjeo
 de tu risa
 me despierta,
 mientras
 desapareces,
 muy lentamente,
en el cielo.

Y para mi
desdicha,
vida mía,
sigues
 y seguirás
 siendo,
tan solo
y  nada más,…
que un sueño.

Maria Soledad Sir Zanetta.


LUNA LLENA

Preciosa mujer de años dorados,
Has sido madre y poeta,
Compañera y maestra,
Nos has ayudado en momentos de dolor,
Acompañándonos hasta cuando el cielo se ha puesto morado.

Hoy, que es un gran Día,
Nos has invitado …
Nace Luna Llena ...
Reflejo de tu alma, dolores y Alegría!

Hace mucho tiempo que no te vemos …
Los años han pasado …
La distancia nos ha separado,
Pero debes saber lo mucho que te queremos.

En todo momento estuviste a nuestro lado …
En la vida y en la muerte,
Siempre presente,
Por eso debes saber que nunca te hemos olvidado.

Hoy, que es un Día especial,
Debo darte las gracias …
Desearte una Luna Llena para tu vida,
Y que con tus letras puedas llegar al umbral.                                          

jueves, enero 10, 2013

Carlos Fonseca


A mi alma.
                                                                   
Alma, tienes nombre de mujer
te descubro en tu escondite cual soñadora errante
colgada de la magia del destino
sucumbiendo a las oscuras y nostálgicas noches
de un deshojado mes de Abril.
para luego levantarte cual ave fénix
renaciendo al calor de una playa adormecida
donde tus días sean luminosos y llenos de emoción
encendiendo siempre la llama  de los sueños derrotados,
en el andén de una desconocida estación.
Con la porfía de  Scarlett O” hara
apuestas al todo o nada
exigiendo de la vida una completa entrega
para llegado su momento devolver con creces el favor.
No sabes dónde ni cuándo caerás
tu naturaleza te lo impide para no perder el orgullo
ni el escudo contra el dolor.
Ay de mi., Alma., no sé si conocerte fue desgracia o suerte
menos si me has hecho bien o mal
sólo sé que pegada a mi piel
estarás hasta mi despedida.