lunes, enero 07, 2013

Cecil Reiman Campos


        
CONSEJO PARA UNA NIÑA


Ven mi niña, acércate un poco,
no vengas con timideces,
ya sabes que soy tu padre
y es mi deber aconsejarte.
Mira, que no me guío
por lo que dicen o hacen
los otros progenitores
en estas tareas paternales,
pero, hay una cosa mi niña,
que sucede últimamente,
me dicen que no traes tareas,
que llegas a casa tarde
que lo haces todo el tiempo,
y llegas así, no dices nada y sales,
que ni siquiera respetas,                                    http://sites.google.com/site/historiadechiguayante/
ayer me lo dijo tu madre.

“Esa mujer que te cuida,
esa mujer que te reta”,
un día sufrió montones
por querer que tú nacieras.
Que se cuidó nueve meses,
que se privó de placeres,
para que tú me vengas con cosas,
y a decir que no te quiere.

¿Quién te dio el ser, mi querida?
¿Quién enderezó tus pasitos?
¿Quién te llevaba al colegio?
¿Quién te inculcó buenos deberes,
que ahora los quieras olvidar,
“respeta a padre y madre,
y hay que amar a quien precedes
o a tu prójimo, si lo prefieres?

Hija, no es que no te queramos,
cuando corregimos errores,
lo que pasa que uno no quiere,
que tengas los mismos dolores,
que nos costaron llantos,
cuando nosotros éramos jóvenes.
Cuando la vida nos enseñó,
a veces con mucho tormento,
lo recibimos en silencio,
claro, que eran otros tiempos.

Por eso no quiero oír más,
que tú me digas esas cosas,
que tu madre no te quiere,
que es una molestosa,
que es una vieja fea,
cuando era muy hermosa.
Cuando en los cuidados de ustedes,
se privó de tantas cosas.
La plata para la comida,
los estudios, la regalona
le hace falta zapatos,
le quedan solo las botas,
y necesita vestidos,
que está creciendo mimosa.

Por eso quiero mi reina,
que se vaya derechito
a donde está su querida madre
y le pida perdón altiro,
le diga que la respeta,
que nunca lo va a hacer más,
que nunca la va a hacer pasar penas,
que la comprenderá.
Para que en su cabecita chica,
le entre esta poesía,
pero quede para siempre
en su cerebro prendida,
que esta mujer que te trajo
a este mundo un día,
le rindas un homenaje,
todos, todos, los días.


domingo, enero 06, 2013

Ángela Barrera Cordonez



OFRENDA

Una mañana de Mayo recomencé,
herida, pero digna.
Ofrendé mi experticia
en aulas juveniles,
con la timidez de una niña,
enfrentando las inclemencias,
guida por la rosa de los vientos
me hice roca y agua,
oasis y volcán.
Urdí en tu vergel
todo color y aroma,
sembrando por tus vides
las letras del alfabeto,
sus vocales y consonantes,
sus puntos y comas,
alejando los resabios,
los rencores ancestrales
que la leyenda ha ido descifrando.
Apacigüé la sed del verano
y el frío intenso del invierno
recorriendo tus campos de exportación,
ese curso que corre de oriente a poniente,
tu asfaltada columna vertebral,
tu casco histórico, bálsamo colonial.
Hoy saco guirnaldas,
enciendo faroles,
el Rancagua de mis amores
se manifiesta en mi historia.

Paola Andrea Seguel Sandoval


HUMANERÍO

Qué fuera más cruel que privar al hombre de su nariz,
Olor, olores, sopa de huasca.
Maldito instante impreciso las páginas de tu diario,
Un lujoso tapiz de perro durmiente y hablador insano.
Cuatro tablas resecas no hacen al hombre feliz;
Se sucumbe al castigo o se huye de estribos.
La cáscara risa ¡me voy tengo prisa!
Entre ires y venires con la orina retenida me detengo en la acera.
Ya no siento los pies, olvidé cómo se camina.
Compro fantasías, busco algo barato.
Situaciones vulgares… está helando aquí afuera.
Aún sonríe el payaso retraído y retardado, el idiota perfecto.
Reflejos en la vitrina, sarcasmo de la desdicha.
Sólo falta que me busque, sólo falta que me esperes para que seamos los extraños perfectos
¿O los extraños perpetuos?
¡Qué me importan todas esas porquerías! ¡Dioses, arrumacos, carajo de cosas!
Soy yo mi único dios, mediocre y poderoso, siniestro y desquiciado, adolorido y curado.
Un carnicero más del proceso cazuelero de los sistemas,
De un juego social para funciones específicas.
Lávate las manos para ir al baño que para comer no las usarás.


Luis Mardones Mancilla ( Elías Misner )


CRISALIDA      

Cuando vienes hacia mi
es como adentrarse en la primavera
es como beber del manantial
con mis ojos de Océano, 
que nada desborde de tí
mujer de mil aromas
quiero mía hasta tu última gota
hasta que las espinas del Sol
se sumerjan en el horizonte
y nuestra barca longeva
deje una estela de Amor.
Te he besado con la fórmula de ningún otro hombre
Te he abrazado con cien manos en tu espalda
Te he dicho que te amo, en versos de mil poetas
Y en tu camino he puesto una lluvia de flores
He besado tus manos, con santa dulzura
Y he tomado tu cuerpo; como piedra preciosa
 Amor mío! Como quisiera amarte mas y mas
y desfallecer en tu ternura.
No diría, fueron un puñal tus palabras
Pues ya estaría de amor muerto
En cambio queman tus palabras
Lanzadas de tu boca en llamas
Y aún así te sigo queriendo
Aunque por ello esté desfalleciendo.
Tendrás la piel dura
y la sonrisa a las puertas
serás LA mujer de hierro
a los ojos de ellos
serán firmes tus pasos
y tu voz sentenciosa
serás como una roca
en medio de la vida
pero tus noches huelen a soledades
a desamparo y sed de besos
a manos que quieran cobijarte
y secar cada lágrima
vertidas cada noche
en la almohada de tristezas
de tus sueños infinitos.

sábado, enero 05, 2013

Arturo Ruiz


POLÍTICA CULTURAL

No es bueno para el gobierno
La cosa de la cultura
Ni mucha literatura
Que vuelva el candor tan tierno
Del ignorante con terno
En la angustia disconforme
Que no se pone uniforme
Y que duda del sistema,
Generando así problemas
¡Con un papeleo enorme!

La autoridad no desea
Tener que rendirle cuentas
A gente que no presenta
Respeto por la tarea
De mediocres que cabrean
Con su tremenda indolencia
Y su cruel indiferencia
A quienes piden justicia
Y que contra la injusticia
Han perdido la paciencia.

La administración requiere
De gente que no reclame
Y sin crítica se mame
Todo lo que se dijere
Según lo que el poder quiere.
Quisieran matar de hambre
A todo el funesto enjambre
De gestores culturales,
Molestos intelectuales
Que como el peor calambre

Insisten con tal porfía
En continuar con su canto
O en pensársela así tanto
Hasta hacer filosofía,
En su rebelde manía
De dudar hasta el final
De la versión oficial
Y rechazan con orgullo
Tragarse cualquier chamullo
Porque piensan que está mal.                           Calle Merced vista de arriba


Javier Montero


La ruta de la Muerte

Yo espero aquí sentado
espero y tú estás                  allá
vuelves acá                    te equivocas te pasas
vas para allá
                                                  después al otro lado
        estás confundida                          no sabes                   donde ir

Te alejas de todo y te empequeñeces
finalmente me viste y te sientas
                 aquí a mi lado






Nicolas Romont.

Lizette Valenzuela Hernández


                 
¡No vuelvas!

¡Hey recuerdas!
Es donde descubrimos nuestros talentos
Donde descubrimos nuestras manos.
Es donde tus ojos me miraron, y tus palabras me encantaron
Como poeta que le da vida a sus versos de amor.
¡Hey es ahora!
Donde la soledad habita.
Mejor no vuelvas, para que no me enamores.
Para que nuestros talentos se vayan y nuestras manos no vuelvan a tocarse
Para que tus ojos, no me miren y me desencantes como poeta negro.
Mejor dejemos que septiembre se quede solo.
Sin ti y sin mí.
Habrá otra persona que quiera compartir septiembre contigo….
En fin, los poetas siempre me encantaran…

                                                                            Estudiante

Alicia Fontecilla




La inexactitud de lo posible

Me estremezco ante tus labios
incontenidos de libros
desesperados de besos
Frente a tu ventana levito
como un ángel inexacto
no tengo nombre ni rostro
sólo soy un suspiro lejano
un roce en el tiempo 
la intersección de una sombra
en un pasado probable
¡ah, esta torpeza de la lengua!
¡esta infinita timidez de las manos!
habré de morir entre la espuma
sin probar la temperatura de tu boca



LADY HALCON




MI SUEÑO ERES TÚ...

Te sueño con erótica complacencia
con deseos de hembra hambrienta
de tus manos, de tu boca, de tu sexo desafiante
de tu mirada extrema en la posesión
tus gemidos y gruñidos en mis oídos
como música erótica que enciende y eriza la piel
que despierta los sentidos, todos, uno a uno
¿donde estás, donde te busco, como te encuentro?
como no sea en mis sueño, no logro sentirte
¡¡y cómo te siento!!! bendita locura mía
estás en mis sueños, y en ellos, te siento,
mío, loco, jadeante, sólo mío, para mi
bebo cada segundo junto a ti
divago, divago, divago
dedos crispados, ya no estás
uñas sin tener donde aferrarse
caricias vacías, quiero volver a soñar
quiero volver a sentir, pero ya no estás
la piel ardiente muere lentamente
buscándote, siempre buscándote
ven, siente mi piel húmeda, que te necesita
déjame tocar tu rostro con mis manos
hundirme en tu mirada, perderme en tus caricias
en tu boca que me llama, déjame lamer tu piel morena
palmo a palmo, lento, suave, con espasmos de lujuria
déjame recorrer tu contorno, dibujarte en mis manos
no, no me detengas que yo no me detendré
ya no puedo, aunque quisiera
estallido con  luces de colores
lluvias de estrellas, canto de pájaros invisibles
es la vida, eres tú, soy yo
tal como te soñé, tal como te sentí, tal como te... amé

Miguel Gallardo Chileno en España



DESEMBARCO


Y hoy,
O quizás, algún día,
Me iré contigo
Nos fundiremos en una sola mirada
Mis lágrimas caerán mar adentro 
Lejos de los albatros,
Cerca de las gaviotas
Se fundirán como perlas en el océano
Así encallará mi vida
Solo me quedarán las olas de tus recuerdos.

Me siento como un barco perdido.
Y llueve sobre mi corazón
Y otra vez el llanto de tristeza
Se apodera de este muelle sin barcos,
Estoy preso de esta  nostalgia infinita
Que se escapa, que es mitad retorno
Que es mitad despedida.

Mi niña de los ojos tristes
Mi niña, cuanto te amé,
He soñado con capturar tu mirada
He soñado con tu amor,
Como una estrella prisionera
Tu sonrisa se me escapa
Y sufro como un delfín solitario,
En esta inmensa mar.

Me abrazan tus eternos brazos
Mientras el calor corre por mi sangre
Tus ojos me miran con pasión,
Me asustas,
Me asusta tu misterio,
Mientras la luna sonríe,
Lejos del mar.
Junto a las estrellas
Más cerca del cielo.  

Eduardo Embry Castro.









Patricio Fernandez Alcaino






A Solas con mis recuerdos


Hoy me senté en la arena de mis recuerdos,
estuve allí tantas veces…, pero ahora recién miré.
La inmensidad del mar, me llevó muy lejos…
hasta mi infancia sencilla…., hermosa y alegre,
jugueteando con la espuma de la orilla.

La libertad del cielo azul, y el vuelo de gaviotas,
me llevó también en ese vuelo.
Pude rasar el agua envolviéndome en el vértigo del miedo pleno…
y a la vez sentir en mis pies el frió e incomodo cosquilleo,
de la arena húmeda en mi caminar sereno.

Sentí el olor incomparable de centenarios bosques de pinos y eucaliptos,
que se expandían con la brisa salada y fresca.
Y me sumergí en aquel abrazo de realidad y recuerdos,
me dejé llevar por la risa placentera del sol quemando,
Y me empapé con lágrimas de alegría verdadera.

Desenvainé mi espada……!!!
Y me pelee con el viento.
Grité hasta callar el sonido de las olas……
y reí a carcajadas con mi último aliento,
y aunque…. la niebla amenazaba desde lejos….
me quedé otro rato….., a solas con mis recuerdos…..


Sandra Fontecilla "Talagante"



Saeta

Tibieza mineral,
roca esculpida en la suavidad de mi mano
mientras la brisa me avisa del atardecer.
Soles de ojos tus ojos aquí,
la piedra y su calor
atrapado en el imperturbable transcurrir del día en los elementos-,
decide ser el puente desde el cual me lanzo de una vez por todas hacia ti.
No puedo evitar el golpe,
el asalto de tierra en mi pecho abierto,
el choque frontal,
la nube de polvo,
hundiéndome hasta el fondo
en la perpetuidad presente
de tu cuerpo enroscándose en el mío;
serpiente caprichosa,
foránea,
antepasada transeúnte de estas tierras que transito,
del canto alegre de los niños
y la fruta madura del viñedo:
Eres tú, impregnado en la savia de la exuberancia vegetal.
Eres tú, profundo y silencioso,
musgo que habita desde el fondo y en el fondo,
en el cristal de estas aguas uterinas que atravieso a diario
para nacer siempre la primera vez.

Felipe Valdivia Medina "Santiago."





Allá afuera…

Allá afuera, se escucha el aullido desesperado de una sirena,

el grito de la voz múltiple de una perpetua condena,

que clama ahogar esa deuda que se aferra como una pena.

Allá afuera, una lacrimógena llora su desgracia,

el tufo maligno que desprende,

abre sus cortinas,

y desde las entrañas el grito violento descarga su rabia social,

la represión se alimenta del odio social,

allá afuera, las sirenas siguen aullando,

los vidrios rotos desprenden la culpa del político ciego.

Allá afuera, la prensa es presa de un marcador que golea,

Allá afuera, la democracia se nos desvanece,

Allá afuera, la sangre traza su camino entre los vidrios rotos,

Allá afuera, los políticos comen su banquete,

Acá dentro, estamos replegados sin poder salir,

mientras allá afuera la guerra siguen divirtiéndose

viernes, enero 04, 2013

Maria Teresa Huerta Alarcón " Alhue"


El Pueblo Donde Nací
    

En una casita humilde
cubierta de armonía
Amada por la naturaleza
Rodeada de colinas
Que le dan un paisaje
A campo nativo
En este pueblo, yo nací.
Bendita tierra mía
Que me disteis la vida
 Y  contemplasteis mi crecer,
jugando entre montes y charcos
mi adolescencia yo bordé
y descalza caminando por las calles
con el corazón lleno de juventud
el amor me cautivo.
Villa Alhué se llama el pueblo
Que nos saluda al entrar
Y su hermoso rio
 Con sus aguas perfumadas
Le cantan al amanecer.
Que hermoso es mi pueblo
Bendecido por su iglesia
Y sus habitantes te honran
Al  observar  el horizonte
Limpio y claro como el aire
Y la plaza que es una flor
Con sus pétalos que cobijan
Al forastero, me da la fuerza
Para quererte.
OH. Alhué campo querido
Como no he de quererte
Si en tus tierras yo nací
Como no  recordarte
si te llevo en mi corazón.

Cristian Lagos, " San Fernando "



raspadura de treiles
sobre el delantal
del cielo
olor a tortillas
reunidas en un delantal
de yuyos
allí
escarbo
la ceniza que está donde arde
el fuego de las cosas adquieren la forma de tus manos
VI region

Ricardo Jhalet " Santiago "


Tardes en la Serena.
Cuando yo nací, ya el mar estaba
ahí con sus olas, con su espuma,
con sus gaviotas aladas como ninfas.
Yo nací después, pero cuando abrí
mis ojos, él ya estaba ahí, con sus
barcos y sus sueños.
Desde esos días de niño, ni siquiera
los brazos o los finos labios de una
bella mujer encendiendo de besos
mi boca, me han podido arrancar de
aquí.
De la orilla de este mar que en la
Piedra rompe, siempre diciendo ¡si!.
Siempre como la vida insistiendo o
a veces retrocediendo.
Siempre, trayéndole a mi corazón
de niño noticias, arrullándome al
oído como mi madre.
Pero eso si, siempre estando donde
quiera observó con estos ojos que a
veces también son versos, como esas
tardes de Enero que vieron por vez
primera mis ojos en la Serena.